Las estadísticas lo confirman: si todos los días de una semana son nublados menos uno, lo más probable es que el Sol salga el domingo. ¿Por qué si no en tantos idiomas, tan disímiles entre sí como el inglés, el latín y el quechua, se llama “día del Sol” a lo que nosotros, sobonamente, llamamos “día del señor”? ¿Qué ley electromagnética empuja a nuestra estrella favorita a abrirse paso entre las nubes más espesas (en todo sentido) precisamente ese día? ¿Fue acaso eso lo que llevó a considerarlo universalmente como el día oficial de descanso? Las respuestas seguramente residen en algún recodo de internet, pero hey, en domingo no se trabaja.
Porque sí, hoy es domingo, y afuera hace un lindo sol, y dan muchas muchas ganas de ser feliz. Y porque me ha ganado el sentimiento, las siguientes cinco canciones, jubilosas y serenas celebraciones dominicales, son mi humilde ofrenda al Astro Rey en su día:
Bloc Party “Sunday”
I love you in the morning, when you’re still hungover
I love you in the morning, when you’re still strung out
I love you in the morning…
When I’m with you, I am calm
Like a pearl in your oyster
Head on my chest, a silent smile
A private kind of happiness
You see giant proclamations are all very well
But our love is louder than words
Margo Guryan “Sunday Morning”
Sunday morning
Sun shining on your eyes
Sleepy face
Smiling into mine
Sunday morning
Lots of time with nothing to do
Lots of time to spend with you
on Sunday morning
Small Faces “Lazy Sunday Afternoon”
Lazy Sunday afternoon,
I got no mind to worry
Close my eyes and drift away
There’s no one to hear me,
There’s nothing to say
And no one can stop me
From feelin’ this way
Tarik “Porque Es Domingo”
Y porque es domingo
y mañana es lunes,
me pongo la camisa
del equipo ganador.
Y ya que sigo vivo
me lo demuestro
dando al cuerpo
un buen surtido
de mis excesos
Young Rascals “Groovin’”
Groovin’… on a Sunday afternoon
Really couldn’t get away too soon
I can’t imagine anything that’s better
The world is ours whenever we’re together
There ain’t a place I’d like to be instead of
Y para los que odian este o todos los domingos, porque están con una resaca maldita, o porque no tienen con quién pasarlo, o porque ya están pensando que mañana es lunes, o porque no saben qué hacer cuando no tienen nada que hacer, o porque sencillamente piensan que hoy es un buen día como cualquier otro para sentirse mal, cinco cachacientas y deprimidas canciones sobre un día de mierda:
Acid House Kings “Sunday Morning”
Sunday morning
Wake up lonely
Trying hard not to make a
Sunday morning
Break up slowly
Sunday morning
Break of dawn comes
Art Brut “Late Sunday Evening”
Late, Sunday evening
I only just feel like eating
Am I feeling unwell
For what I’ve done, or drunk
Or for someone might tell
I’m gonna find it hard to sleep tonight
I’m gonna find it hard to sleep
There’s nothing that’s been done that can’t be undone
You were sick, now you’re better
There’s work to be done
Black Box Recorder “Hated Sunday”
Close the windows, draw the blinds
I can’t stand it if the sun shines
On Sunday
Hated Sunday
Disturbing pictures on the news
Distant wars but they won’t touch you
On Sunday
Hated Sunday
Cibo Matto “Sunday Part I”
The bomb in my heart is beating me a b note
Maybe my ear dirt is cheating on me, yo
’cuz missin’ you on sunday morning, I need somethin’ new
It’s sunday morning
But nothing helps me… I’m just waiting for the milkman to come
Morrissey “Everyday Is Like Sunday”
Trudging slowly over wet sand
Back to the bench where your clothes were stolen
This is the coastal town
That they forgot to close down
Armageddon - come armageddon!
Come, armageddon! come!
Everyday is like sunday
Everyday is silent and grey
¿Cuándo tendrás el valor de admitir que no es que no te guste bailar, sino que en realidad no sabes bailar? ¿Que tienes la gracia de Godzilla, la cintura de Frankenstein, el sentido del ritmo de un zombie? ¿A quién quieres engañar con tu pose cool, con tu odio por las discotecas, con tu desdén de los que sacuden descerebradamente el esqueleto, cuando sabemos que te mueres de ganas de dar un pasito pa’ delante y un pasito para atrás? Sólo que no puedes, maldita sea, no puedes!
Tranquilo. No tienes por qué vivir una vida de callada frustración. Tratándose de baile, no hay casos perdidos. Cualquiera puede aprender. Sólo que el primer paso que debes dar es fuera del closet. Acepta que quieres ser parte de la pachanga. Una vez que hayas decidido cambiar las poses por los pasos, lo único que te resta es visionar, todas las veces que sea necesario, el siguiente video, en el que el eterno James Brown (gordito y todo, para que veas) te enseña todo lo que hace falta saber para destrozar en una pista de baile. Es más, si sólo te aprendes el “funky chicken”, ya la hiciste, ya eres uno de los nuestros. Pero practica, practica, practica, hasta que brote groove de tus pies. Quién sabe, en una de estas termines convirtiéndote en el próximo Padrino del Soul. Shake your money maker!
Ah, los ochenta. Han pasado casi veinte años desde que terminaron y otra vez insisten en volver. ¿O es que nunca se fueron? En todo caso, ¿cuándo se irán? Sereno, moderno. En realidad el problema no son los ochenta, sino los ochenteros, los que alimentan con su nostalgia de cuarentones con billete los revivals, los regresos y los remedos. ¿Qué sería de las radios retro, de Soda Stereo, de The Police, y en general de todos esos new wave one-hit wonders que visitan Lima cada semana, sin la rentable añoranza de tiempos musicales mejores? La juventud podrá ser un divino tesoro, pero es en la juventud perdida donde está la plata.
Paciencia, nomás, que todavía quedan cuarenta años de ochentitis hasta que todos los ochenteros se mueran, irónicamente, de puro ochentones. Mientras tanto, felizmente nos queda la ironía, la Cura contra los Oscuros. Que a veces corre el peligro de ser interpretada como sincera celebración, pero eso ya es un problema de torpeza mental o creativa. Y si “Acceptable in the 80’s”, el hit electroclash de Calvin Harris, no es una cariñosa joda a la década decadente, entonces yo soy parte del problema.
A propósito, ¿se convertirá Calvin en el Beck de los 00’s?
PD: Este post iba a ser originalmente una lista de canciones sobre el decenio del que me acabo de ocupar (y que no me termina de preocupar). Ya saben, “La Voz de los Ochenta” de Los Prisioneros, “Eighties” de Killing Joke, “Eighties Fan” de Camera Obscura y hasta “Alma de 80’s” de Pelo Madueño. Pero como no había forma de justificar la inclusión de “80 Cosas” de La Buena Vida (la canción más sublime sobre el número más ridículo), preferimos dejarlo ahí.
Gracias a internet, no sólo creció exponencialmente el número de personas a los que un grupo podía dar a conocer su música, sino que además los medios que tiene a su disposición para hacerlo son cada vez más diversas: colgar temas en su sitio web, subir videos a YouTube, colocar canciones en portales de música, poner una página en MySpace, enviar mp3 a los blogs para su consideración, crear una cuenta en last.fm…
Pero misteriosos son los caminos del marketing musical, y así como a pesar de todos esos esfuerzos se puede seguir siendo un perfecto desconocido, a veces se puede alcanzar notoriedad en formas imprevistas. Si no, pregúntenle a The Craft Economy. El novel combo canadiense decidió promocionar un concierto (que para quienes vivan cerca o puedan darse un salto, es este 29 de setiembre) dejando de regalo, junto a los consabidos afiches, copias de su reciente EP debut, All on C. Copias quemadas, nomás, claro está, pero que servían de perfecta carta de presentación para todo despistado que circulara por ciertas calles de Toronto y nunca hubiera escuchado de, ni escuchado a, la banda.
Tal vez más de un músico que lea esto deba estar dándose un golpe en la frente mientras se pregunta, ¿cómo no se me ocurrió antes? Después de todo, el costo de quemar un CD es cada vez más barato (la masificación de la tecnología es un círculo virtuoso). Lo malo es que si alguien se animara a hacer algo así en Lima, lo más probable es que esos discos terminarían en manos (bueno fuera oídos) a las que no estaban destinados. Aunque, un ropavejero indie, ¿por qué no?
La historia no termina ahí. El caso es que la novedosa estrategia de difusión de la apropiadísimamente llamada The Craft Economy (que podría ser algo así como “la economía de lo artesanal”) fue recogida y celebrada por un blog, rebotando de allí a otro blog, y luego a otro, y multiplicándose hasta que el número de visitas resultantes a la web del grupo se tradujo en más de 7000 descargas de las canciones de su EP en menos de dos días. A tal punto se extendió la noticia, que reporteros de diarios canadienses de circulación nacional los han contactado para posibles entrevistas. Y ya en el colmo de la repercusión mediática, un blog peruano de música acaba de postear una nota sobre el hecho!
Pero lo mejor de todo es que, a diferencia de lo que suele ocurrir con bandas más talentosas para el marketing que para la música, las canciones de The Craft Economy no son mediocres ni aburridas. Al menos para mí, su combinación de punk, new wave y pop, preciosamente aderezada por armonías vocales femeninas, ha sido una grata sorpresa.
Francisco Bochatón nunca se ha tirado a la piscina desde el noveno piso de un hotel, ni se ha agarrado a trompadas con periodistas, ni ha agredido físicamente a sus admiradores, ni ha declarado que su capricho es ley, ni destroza parlantes y micrófonos, ni empieza sus conciertos cuatro horas tarde, ni es paranoicamente quisquilloso con el sonido (probablemente porque no se está quedando sordo), ni interpreta tres canciones y se larga, ni ha sido internado en una clínica por drogo, ni piensa que es lo mejor que le puede haber pasado al rock argentino, o al mundo en general.
Y es por eso es que a Francisco Bochatón no lo consideran un genio.
Uno de los precios que se paga por no ser un genio (del marketing) es la indiferencia de los medios. No importa qué tan buenos discos y qué tan hermosas canciones hayas logrado, si no haces escándalo, no existes. No sabemos si por voluntad propia o por incapacidad de venderse, Francisco Bochatón es uno de los mejores músicos argentinos que nadie conoce. Esa injusta condición ocurre a despecho de una trayectoria artística que ya abarca dos décadas, desde que irrumpiera a comienzos de los noventa al frente de Peligrosos Gorriones y formara parte de eso que en su momento se llamó “nuevo rock”, junto a bandas como Babasónicos y Juana La Loca, para luego continuar con una admirable carrera solista, menos “sónica” y más intimista, que quizás alcanzó su máximo esplendor con sus dos EP’s, Píntame los Labios y Mundo de Acción.
Bochatón ha lanzado un nuevo álbum este año, llamado Tic Tac, pero como no se pinta la cara de colores, ni le pide a sus fans que bombardeen locales donde le rompen la cara por abusivo, ni le regala botellas de champán a los periodistas, nadie se ha dado por enterado. Bocha, ¿por qué no sales, le metes un balazo a Charly y así matamos dos pájaros de un tiro?
Mientras tanto, he aquí nuestro granito de arena para resolver esta escandalosa falta de difusión a través de la siguiente entrevista exclusiva (¡la primera en el blog de 69!) con el entrañable cantante y compositor platense.
En la década de los noventa la crítica musical argentina hablaba de una movida sónica, en la que se incluía a tu banda Peligrosos Gorriones, ¿cuál es tu posición frente a esta clasificación, qué experiencia guardas de esos años?
Peligrosos Gorriones como muchas bandas de los noventa fue un ejemplo más (con sus características) de romper un poco las reglas que hasta el momento el rock presentaba, fue como una explosión catártica y bastante innovadora.Yo no creo y no lo creí en su momento que la banda perteneciera a un género de muchas bandas, como lo llamado sónico de esa época, pero como muchos recursos eran parecidos seguramente para la prensa fue fácil involucrarla dentro de este género, que además sólo fue un rótulo de la prensa, para mí cada una de esas bandas era totalmente distinta en su esencia.
En Latinoamérica el formato EP es una opción prácticamente desechada por los músicos. Luego de editar Píntame los Labios y Mundo de Acción, dos discos prácticamente perfectos, intimistas e intensos, abandonaste el formato. ¿Por qué tomaste esta decisión?
En realidad no la abandoné del todo, simplemente es un recurso más que puedo volver a usar, de hecho hace dos años antes de lanzar La Tranquilidad Después de la Paliza pensé en sacar otro EP, con 4 temas que había grabado en un estudio en Buenos Aires. Igualmente estaba teniendo ganas de sacar un disco con muchas canciones, ya que tenía bastantes y hacía falta pasarlas en limpio y escuchar otro disco largo, así que hice eso. Podría sacar otro EP en algún momento, no lo descarto. Pero ahora mis necesidades fueron otras.
¿Debemos entender que “El Gusano”, “El Gorila” y “Elemento Enigmático” son como guiños al pasado, es decir, a una nostalgia por el sonido de Peligrosos Gorriones? Tienen en común esos temas una forma y una estructura que podrían ser un guiño a los Gorriones pero en realidad siempre estuvo en mí esa forma de componer, no la abandoné del todo nunca. Si bien en los discos solistas anteriores se escucha una canción en el sentido más embrionario que hay, siempre compuse temas como “El Gusano” o como “El Gorila”, en el último disco Tic Tac está “Rayo al Trueno”, que también tiene una atmósfera similar, es una forma de componer más a las de las baladas tranquilas.
En Tic Tac encontramos dos pequeñas sorpresas. En “Perfume Parpadear”, ¿el ritmo calipso se debe a una intención de expandir los horizontes sonoros o a un ejercicio lúdico?; y en “Corazón Divino”, donde la melodía es similar al “About A Girl” de Nirvana, ¿se trata de una simple coincidencia o de una semejanza deliberada?
De “Corazón Divino”: Bueno, yo soy un ferviente seguidor de las melodías desgarradoras de Nirvana, era eso mismo. El parecido puede ser por una cuestión más bien generacional y de elecciones de sonidos y armonías. Realmente nunca pensé en Nirvana cuando compuse la canción, tampoco me molesta que se parezca a eso. Para nada, nunca tuve un patrón tan concreto para seguir o a quien imitar, no es una costumbre en mí.
De “Perfume Parpadear”: Puedo decir que es una canción que me costó mucho llevar al disco pero me pudo la letra y el juego con el ritmo, no trato de romper la estructura del disco con un tema de este tipo de ritmos, pero sí me agrada la heterogeneidad que le da a un disco y también es un tema que en realidad me gusta mucho.
¿La canción perfecta dura tres minutos? ¿Tú la buscas?
En general me gustan las canciones cortas pero no me desespera últimamente que los temas duren mucho, y si tienen más instrumentación o partes sin letra mejor, estuve mucho tiempo cantando sin dejar partes instrumentales, estoy disfrutando eso ahora.
Tus canciones de amor son claras y directas (“Puerto Amar”, “Pastillas Celestes”), sin embargo cuando abordas otras temáticas (por ejemplo, el problema de la creación artística) tiendes al hermetismo, en este caso el poeta desplaza al músico?
Sí, puede ser que aborde en algunos temas una forma críptica pero son las palabras o poesías en complemento con la música, no la desplazan pero sí hay una mayor atención a la palabra en muchas canciones.
El sello que ha editado tu disco, Ava Records, ha adoptado la novedosa estrategia de incluir dos copias del mismo CD, suponemos que para desalentar la piratería. ¿Crees que está dando resultado?
No voy a ser ingenuo y creer que desalienta a la piratería pero sí me parece algo muy novedoso y entretenido a la vez que es una forma de arte bastante original y bondadosa que puede generar una tendencia a querer tener el disco original.
¿Las veladas musicales en Buenos Aires luego de la tragedia del concierto de Callejeros cambiaron radicalmente? ¿Las restricciones que se aplicaron han afectado tus conciertos?
En Buenos Aires a partir de esa tragedia se impusieron muchas normas muy fuertes de seguridad, lo que obligó a muchos centros donde se tocaba a cerrar sus puertas. Tuve, como muchos músicos, que buscar lugares alternativos para tocar, eso hizo que el circuito se achicara bastante, pero se encontraron alternativas (teatros, centros culturales) y de a poco se está regenerando. Afectó en la medida que tuvimos que tocar sólo en esos lugares por mucho tiempo.
¿Qué discos andas escuchando últimamente?
Estoy escuchando Artaud de Pescado Rabioso (banda de Spinetta), algo de Bowie, la banda Ratatat y algunos demos que me dan las bandas.
Leemos comentarios de blogs y sitios musicales argentinos que hablan de una anemia creativa en la actual escena de tu país. ¿Coincidirías con esta apreciación? En todo caso, ¿cuál es tu posición al respecto?
Me parece que la forma de la música en Argentina está muy de ascuerdo con el estado general del país, no espero más de esto. Ya que antes era una queja hacia la música, hoy un 70 por ciento de la gente consume sólo lo que hay en la radio y lo que comercializan las multinacionales que no es siempre la música que me gusta pero siempre hay una o más bandas que destacar, que sobrepasan los límites comerciales.
¿A qué nuevos grupos o solistas de tu país recomendarías prestar atención? Flopa es una cantante maravilllosa, Mimi Maura es recomendable y su último disco más aún, la banda Valle de Muñecas también me parece buena, y de las más chicas NerdKids.
¿American Music Club o Tindersticks?
Tindersticks.
De día, 69 es una revista peruana de rock independiente. De noche, se disfraza de superhéroe y sale a combatir a las majors. Ya no quedan muchas en pie.
Comentarios recientes