También abrimos la sección de comentarios de Discos, que irá recopilando cronológicamente las reseñas aparecidas en 69 (por ahora las de la edición número 1).
Para celebrar la ocasión (y seguir con los covers), les ofrecemos el tema clásico de El Mago de Oz en versión de Rufus Wainwright, incluido en el reciente DVD que recoge su tributo a Judy Garland en el London Palladium.
A ti, que piensas que todos los que escuchan esa “música rara” son poseros.
A ti, que no sabes qué es last.fm, ni Metacritic, ni Soulseek.
A ti, que alternas entre estaciones de rock en español, de música de los ochentas y de grandes éxitos de ayer, hoy y siempre.
A ti, que opinas que todas las canciones que me gustan son lánguidas.
A ti, que eres fan de Silvio Rodríguez.
A ti, que choteas disimuladamente cada disco y recopilatorio que te grabo convencido de que esta vez sí te va a gustar.
A ti, que eres capaz de dejar sonando a Maná como si nada a pesar de que te caen casi tan mal como a mí.
A ti, que eres incapaz de escuchar el disco completo de un solo grupo.
A ti, que vas a ir al concierto de Marc Anthony (no importa que también me gusten algunas de sus canciones).
A ti, que cada vez que pongo uno de mis discos me terminas diciendo, “ponte radio”.
A ti, que lo que más admiras de lo alternativo es, por el amor de dios, el peinado de los emos.
A ti, que te encanta la buena vida pero no La Buena Vida.
A ti, que te jactas de tener un radar ultramainstream que te permite detectar qué nuevas canciones van a ser éxitos masivos (actitud que irónicamente huele a espíritu indie).
A ti, que por un problema de conexión a tu computadora no puedes cambiar la música de tu mp4 desde hace siglos y no sólo no te quejas sino que sigues disfrutando las veinte mismas canciones de siempre.
A ti, que me convenciste de que el último de Miranda! es uno de mis discos favoritos del año pasado.
A ti, que tienes un DVD de Presuntos Implicados.
A ti, que me impulsaste a empezar este blog y a persistir en él, pero que nunca lo lee.
A ti, que eres un caso perdido para la música que escucho, sí, a ti, con quien nunca voy a ir a un Benicassim o un Glastonbury… te ruego que sigas siendo mi mejor amiga.
¡Feliz cumpleaños Wilhelmina I!
Y como soy terco y no me rindo, te dedico el siguiente cover de tu canción favorita de Christina Aguilera a cargo de un grupo indie que jamás escuchaste ni volverás a escuchar. Pero por lo menos esta vez sí, ¿ya?
Clem Snide “Beautiful”
Y el video de la versión en vivo(incluye anécdota previa acerca de cómo el cantante se bebió de niño su propia pis: mainstream the indie way)
Es bien sabido que para poder ser baterista de un grupo lounge en Corea es necesario ser fan número uno de la banda, tener conocimientos de dirección de orquesta, ser un cantante frustrado, idolatrar a Los Tres Chiflados, practicar artes marciales y haber tocado antes en bandas de punk, metal y hard rock.
Créeme que me maté buscando un video de Rocío Guirao Díaz cantando algo de Jeff Buckley, Nick Drake o Nacho Vegas, pero apenas encontré uno de ella posando desnuda con una canción de Portishead de fondo.
Ya quisieras. La verdad, ni estaba desnuda ni la voz era la de Beth Gibbons. ¿Te conformarías con un video de ella modelando aquí en Perú?
Entonces me acordé de una canción que había descubierto hace poco en una sesión de karaoke (que empezó sádicamente y terminó masoquistamente) y se me ocurrió que si éste no podía ser un post sobre Rocío, al menos debía serlo sobre el hecho mismo de admirar a su género. Go meta.
La canción que escuché se llama “Music to Watch Girls Go By” y fue popularizada por Andy Williams en 1967. ¿Sabías que en los sesenta existía música para ver pasar a las chicas? ¡Música y chicas! Sólo faltaría la comida y casi sería como la trifecta perfecta que George Costanza tocó con sus regordetes pero ambiciosos dedos.
Aunque lo parece, el tema no es una composición de Burt Bacharach (otro de nuestros héroes), pero sí tiene esas trompetitas y ese parapapá irresistibles. Por otro lado, me recuerda mucho al “Girls and Boys” de Blur, no sólo por melodía y tempo, sino también, claro que en una onda menos open-minded, por letra (“The boys watch the girls while the girls watch the boys who watch the girls go by”). ¿Coincidencia?
En fin, no sé si la conocías, pero creo que te va a gustar. Que quede como guiño además a ese culto compartido e indesmayable de la belleza femenina. Porque diga lo que diga la chica de tu costado, mirar no es pecado.
Una razón más para emigrar a Estados Unidos: el fabricante de Dr Pepper ha anunciado que obsequiará una lata de su popular gaseosa a cada norteamericano si los Guns N’ Roses editan el Chinese Democracy este año.
Un portavoz de la compañía explicó que se solidarizan con los afanes perfeccionistas de Axl Rose, pues a ellos mismos les tomó años lograr “la mezcla especial de ingredientes” que conforman su bebida carbonatada.
Sí, cuñado.
Este magistral golpe de marketing se cuelga en realidad de la perpetua postergación de la fecha de salida del que sería el sexto álbum de estudio de los Guns N’ Roses, que ya lleva en “proceso” 15 años y 13 millones de dólares.
Más allá de la improbabilidad de que los gringos aumenten de calorías gratis (la latita de cortesía no incluye a Slash y Buckethead, actualmente fuera de la banda), sería una pena que el inflado (literalmente) Axl Rose ceda a esta nueva presión mediática y destruya ese monumento a la procrastinación que es el Chinese Democracy lanzándolo efectivamente no digamos ya este año, sino alguna vez, ever.
Tampoco es que tengamos muchas ganas de escucharlo.
De día, 69 es una revista peruana de rock independiente. De noche, se disfraza de superhéroe y sale a combatir a las majors. Ya no quedan muchas en pie.
Comentarios recientes