
Zumbido / melodía, guitarras circulares, reposo y calma, épico y urgente. Wilson & Shields, poesía pura.
Deerhunter “Twilight at Carbon Lake”
Del álbum Microcastle (2008)

Zumbido / melodía, guitarras circulares, reposo y calma, épico y urgente. Wilson & Shields, poesía pura.
Deerhunter “Twilight at Carbon Lake”
Del álbum Microcastle (2008)
Clonazepan y Circo
Calamaro en Lima: un show de rock ‘n roll y clichés para no olvidar
“¡Bienvenidos a la Convención Mundial de la Fotografía Digital!”. La forma en que soltó la frase denotaba ese sarcasmo azucarado que casi siempre impide que la amargura termine dominando a sus mejores canciones. Andrés Calamaro empezaba así a darle un amistoso jalón de orejas a la masa (15 mil sujetos, dicen algunos diarios) que desde que salió al escenario de la explanada del Monumental, no paraban de tomarle fotos y grabarlo en video. Acto seguido, narró la historia de un supuesto amigo suyo que enloqueció víctima del fanatismo de retratar todo lo que veía. Igual, nadie hizo caso al cuento y, pasados unos minutos, -¡maldita manía!- todos volvieron a apuntar sus pantallitas hacia él y sus músicos, mientras -ahí sí muy obedientes- entonaban a voz en cuello y de memoria casi todas las canciones que el argentino interpretó. Y fueron muchas.
El arranque, con “El Salmón” (y una alusión a Inca Kola en su letra) sentó la pauta a seguir durante el siguiente par de horas: guitarras rocanroleras y todos los clichés del género administrados adecuadamente, sin caer en excesos. Súmese a ello un sonido realmente estupendo y una ejecución instrumental incuestionable por parte de una banda de 6 tiburones 6 de la escena madrileña/bonaerense (entre ellos el baterista José Bruno –alguna vez parte de Sex Museum y de Def Con Dos, nombres significativos para quien haya seguido al under español de hace dos decenios-, y el ex Enanitos Verdes Tito Dávila en teclados).
Todo ello conllevó a un show memorable, basado no en La Lengua Popular (su último disco) sino en ese repertorio que, luego de la disolución de Los Rodríguez, lo convirtiese en superestrella en ambos lados del Atlántico pero también en perpetrador de excesos combustionados por la cocaína y un extraño afán por asemejarse física y estilísticamente al Dylan periodo 66-75 (obsesión aparentemente superada, por lo visto). Así, Honestidad Brutal y Alta Suciedad cobraron un fuerte protagonismo (aunque quienes fueron con pareja extrañaron “La Parte de Adelante”), en desmedro de los clásicos de sus primeros discos y los de Los Rodríguez (aunque escucharlo cantar “Sin Documentos” después de tantos años compensó cualquier omisión).
“Paloma”, esa balada blues épica y desgarradora, reclamada durante casi todo el concierto a voz en cuello por –¡oh sorpresa!- el contingente femenino más joven de la audiencia, marcó el final de una jornada intensa donde no faltaron esbozos de covers mezclados con sus propios temas (como “No Woman No Cry” de Bob Marley, “Lazy” de Deep Purple –que dijo que tocaría completa al retornar de nuevo a Lima “de acá a diez años”- y “Me Gusta Ese Tajo” de Pescado Rabioso), un pequeño set de tango rematado con el bolerazo “La Copa Rota” y versiones diferentes, como la lectura ultra rocanrolera de “Elvis Está Vivo”.
A la salida, la cara de satisfacción de la variopinta y multigeneracional concurrencia (compuesta por mocosos, aspirantes a top models, treintones con sobrepeso y –no exagero- abuelos y abuelas) lo decía todo: durante más de 120 minutos todos estuvieron felices de ser rockeros aunque sea por un ratito y de cantar tantas canciones que bien podrían referirse a nuestra libertad y describir nuestra locura si es que finalmente no le tuviéramos tanto miedo a la vida. FIDEL M. GUTIÉRREZ

Un Fleet Foxes poseído por el espíritu de Drake provoca cataclismos emocionales.
J. Tillman “A Fine Suit”
Del álbum Cancer And Delirium (2008)

mp69
Palms “Leather Daddies”
Ella en Berlín, él en New York, simulan un híbrido entre Velvet Underground y Sebadoh. Cruzando el Atlántico…
mp96
Palms “Monte Alban”
Desde la Torre de Babel se oyen pasar estaciones aéreas.
Del álbum It’s Midnight In Honolulu (2008)
Algunos les habíamos perdido la fe, es la pura verdad. Sin embargo, Accelerate representa una reconciliación con lo mejor que nos puede brindar la legendaria banda de Athens. Una reconversión que apuesta por el lado más agitado y encendido del grupo y que destierra, afortunadamente, el marasmo y la apatía que desprendía su anterior placa Around the Sun. Sugerencia, innovación y riesgo son rasgos que siempre se han resaltado en su abundante videografía, pero “Until the Day is Done” (haciendo eco con el nombre del tema) tercer single de su último trabajo, es un clip que muestra al trío en su faceta más reposada, rememorando quizá Automatic for the People, una de las mejores etapas de Stipe, Buck y Mills. Un buen anticipo para ir calentando motores para la cita del 14 de noviembre.
R.E.M. “Until the Day is Done”
Del álbum Accelerate (2008)

Sol, melodías sixties, Stone Roses, coros, Pavement, una sonrisa ácida.
The French Semester “Winter Song”
Del álbum Open Letter to the Disappeared (2008)
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