
Este fue el editorial que, en el número inaugural, proclamaba las malas intenciones de la revista 69:
Punk. Hardcore. Post punk. New wave. Shoegazing. Dark. Brit pop. Indie rock. Aparte de cierta filiación alternativa/underground, estos estilos, y otros que el apuro me deja escapar, tienen en común una cosa: la asexualidad. Quizás más que eso: la aversión hacia el sexo. ¿Qué pudo generar tal actitud? ¿Cómo fue que lo cerebral y lo emocional desplazaron a lo sensual? ¿Qué provocó fenómenos como Morrissey, acaso el santo patrón de la castidad indie? ¿Qué diablos llevó a que se escribieran canciones como “Sexo”, donde cierto grupo chileno se burla, con su habitual sarcasmo (la antítesis de la ironía, dicho sea de paso), de la industria de la carne? Los científicos sostienen diversas teorías al respecto, pero sospecho que todo parte de una especie de (¿paradójico?) puritanismo, tal vez provocado o exacerbado por la revolución sexual de los setenta y su manifestación estética de facto: la música disco (el desenfreno corporal en su máxima expresión). De allí a regir la vida de uno según lo políticamente correcto sólo había un paso.
Y pensar que todo nació en una tienda de ropa llamada Sex.
Pero no todo está perdido. La revista que tienes entre tus manos (bueno, al menos este lado) pretende reconciliar al rock con sus raíces libidinosas (¿alguien se acuerda todavía que el término “rock and roll” aludía originalmente al acto sexual?). A nuestra manera, claro está. 69 seguirá oliendo a espíritu caleta, pero con más feromonas. La vanguardia y el pop, el under y el mainstream, lo cool y lo huachafo, la seriedad y la ironía, the arty and the party, convivirán en pecado a lo largo de estas páginas. Quizás hagamos mal, quizás lo hagamos mal, pero lo haremos sexy, lo haremos divertido, para nosotros y para ustedes. Llegó la hora de acabar con la pureza.
Sexploitation 69 style.
Es curioso, pero fue el blog que no tienes en tus manos (aunque espero que sí en tu corazón) el que terminó aplicando en la práctica esa declaración de principios (o de falta de ellos). 69 fue una gran revista (lo digo con un orgullo que le corresponde a sus colaboradores) pero en algún momento dejó de ser… sexy. Probablemente el blog de 69 no lo sea, pero tampoco podrás negar que más de una vez has encontrado aquí, quizás para tu horror (el horror también es sexy), aquellas improbables convivencias, el Hefner con el Hugh Hefner.
Blogsploitation 69 style.


Amen (again)
Todas las piernas vistas en este blog lo atestiguan. Una lástima (again)
quien es la chica de la foto!!!
exijo una aclaracion!!!
Es Kylie Minogue, con su retoque en Photoshop para mayor gloria de 69, y que ilustraba precisamente el editorial citado.
La imagen original:
(La leyenda decía: “Nada como una cola inglesa”, un “chiste” que sólo un peruano podría entender. Y sí, ya sé que Kylie es australiana.)