
Una prueba más de lo díscolos, impredecibles y volubles que somos quienes escribimos en el blog de 69 es el hecho de que hayamos dejado pasar la celebración, el 29 de mayo pasado, de nuestro segundo aniversario. Debilidades de carácter a pesar de las cuales, no puedo creerlo, aún seguimos en esto. Porque, según la lógica de nuestra veleidad, en principio no debimos haber pasado de tres tristes posts. Y ya vamos 660. Ni de un perro que nos ladrara. Y ya casi llegamos a los 3 mil comentarios. Ni de cuatro gatos que nos husmearan. Y ya pasamos el medio millón de visitas. Cifras que no se deben comparar ni remotamente con las de Pitchfork, pero esperen nomás que empecemos a escribir en inglés. Y aunque hay momentos en que nos sentimos why does it always rain on me, hay otros en que nos sentimos walking on sunshine, como cuando una canción posteada alcanza tal popularidad que, por ejemplo, se convierte en número uno en esa meca de la música indie que es The Hype Machine, pero especialmente cuando alguien se toma la molestia de escribirnos para felicitarnos o agradecernos. Por ese lector es que seguiremos tocando la música que sea nuestra voluntad. Y qué diablos, también por los demás. Aunque mal paguen.

Felicidades! Es mi blog number one.
Un abrazo para caleta y bambino…y que sean muchas más… Las velas y las chelas , claro…Snif
Dos años!…
parece hace pokísimo tiempo…
pero con tantos post es tan eterno…
XD
Cuenten con un adicto más a su blog.. pero si se hace más popular y entra gente hasta reventar olvídense de mí, las multitudes siempre me espantan.
PUNTO APARTE
Si tuviese un blog y por cada post hubieran 100 comentarios, cerraría la web, porque las grandes masas casi siempre son un indicio de que algo anda mal.
Moraleja: No hay porqué preocuparse, mientras menos comentarios por post, más probabilidades de que el producto sea de buena calidad.
Rayos, llego tarde… Congratulaciones por los dos años en la internerd y que sean muchos más (odioso cliché, verdad?).
Solo espero que el futuro les agüarde más chicas 69 y menos Patrick Wolfs.