
Habitual kamikaze televisivo, aparentemente Beto Ortiz no tendría nada que decirnos acerca de las reglas jamás escritas del buen gusto en música. Tampoco creo que le interesaría cumplir con aquella aburrida e innecesaria asignatura. Y sinceramente, tampoco a nosotros publicarla, los fundamentalismos y dogmas sonoros se los dejamos a los tenores de la Sra. Mabela Martínez. En Como un Fan, flamante sección de la edición impresa de 69, e inaugurándola en su etapa bloguera, Beto comparte con nosotros sus gustos musicales, digamos que oficiando como una Diana García reciclada (sí, la de “Tú, yo y mis discos”), se acerca a su colección de álbumes y fetiches sonoros. ¿Conseguimos con ello revelar el otro lado de Beto? Esa labor le corresponde a eminencias como Jorge Bruce, no a nosotros. Buscamos las respuestas de Ortiz por una simple y sencilla razón: nos gusta como escribe. Así de sencillo y sin rodeos. Digamos que nuestro universo sonoro discurre en márgenes distantes: los musicales no son santos de nuestra devoción (uno de los pocos que nos encadila, Hedwig and the Angry Inch fue masacrado en su adaptación teatral por el insufrible Giovanni Ciccia) y no nos vamos a dormir escuchando el lloriqueo en clave emo de Evanescence, pero hay algo que nos une más que todo, algo que marca en fuego vivo quizá el inicio de una gran amistad: nuestro desprecio y odio absoluto a la canción más horrible que pudo haber grabado Andrés Calamaro.
¿Qué canción ha estado sonando en tu cabeza todo el día?
“Blame it on the rain, yeah, yeah!!!…”, canción de los negros bamba Milli Vanilli que fueran desafiados por Luis Miguel quien sostiene exactamente lo contrario: “No culpes a la noche, no culpes a la lluvia…”
¿Cuál fue el primer CD que compraste o te compraron? ¿Cuánto te costó y qué año era?
El primer disco que me compraron era un vinilo. Un 45, para ser exactos. La canción, una orgía de sintetizadores llamada “Funkytown” del grupo Lipps Inc. Debe haber sido a finales de los 70.
¿Cuál es el disco que más has escuchado de tu colección?
No es uno, son diez que incluso llevo conmigo cuando viajo cual kit de primeros auxilios; Nat King Cole en español, Corazones de Los Prisioneros, The Lion King (la música de la obra de Broadway), Chet Baker, Tres Gimnopedias de Eric Satie, Sin Documentos de Los Rodríguez, el Réquiem de Mozart, la banda sonora de Bleu, Pink Martini (Sympathique) y Ciudad Naufragio de Pelo Madueño.
¿Qué disco te ha decepcionado abrumadoramente?
La insufrible y pelotuda pompa de los Episodios Sinfónicos de Cerati y toda la bazofia tonerita del infecto Grupo 5 en cualquiera de sus putrefactas presentaciones. Cuando los escucho sonar en algún departamento contiguo en mi edificio, llamo automáticamente al serenazgo.
¿Qué artista o grupo, que algunas vez odiaste prejuiciosamente, es ahora uno de tus imprescindibles?
Evanescence.
¿Qué canción de alguno de tus grupos favoritos te parece un auténtico mamarracho?
Esa en la que Calamaro canta: “Maradona no es una persona cualquiera…” Está bien que opines eso, zambo, pero, por el amor de Dios, no lo cantes, pues, no jodas…
¿Cuál es tu película favorita y si pudieras ponerle una sola canción como soundtrack, ¿cuál sería?
El Perfecto Asesino. Y le pondría: “Tranquila, baby, baby, baby…pronto saldrás de aquí…” de Pelo Madueño.
¿Qué hit de un one hit wonder te hubiera gustado componer?
“Tenderness” de General Public.
Si pudieras elegir una banda de cualquier época de la historia del rock y uno solo de sus temas para un concierto en tu cuarto, ¿a quiénes y qué tema eliges? ¿Por qué?
“Bohemian Rhapsody” de Queen. Porque es la mejor canción de la historia de la humanidad y del universo. Y eso incluye a Beethoven y a la música de las esferas.
¿Hay algo que extrañes de los cassettes?
Sí, rewindear o fast-forwardear con el botón de play apretado para escucharlo todo acelerado.
¿Hay algo que no te guste de los CDs?
Sí, las cajas. Se hacen mierda en los viajes. Y los precintos de seguridad. Me demoro tres cuartos de hora en abrirlos.
¿Tienes algún álbum en casette, CD y vinilo a la vez?
Sí. Tea for the Tillerman de Cat Stevens, la banda sonora de Jesus Christ Superstar, la de Grease, Thriller, Flashdance, Footloose, Lucha Reyes…
¿Has preparado alguna vez un mix tape? ¿Qué canción nunca faltaría en un recopilatorio tuyo?
No, nunca. Canto horrible. Supongo que incluiría “Gopher Mambo” de Yma Súmac.
¿Cuál es el mejor cover que has escuchado?
Creo que uno cabrísimo: “Lay All Your Love on Me” de Abba cantada por Erasure, aunque no estoy muy seguro de qué significa cover. ¿Es eso?
¿Qué disco considerado clásico te parece sobrevalorado?
Cualquier cosa de Hendrix, Joplin o Marley. Porque engordan. O sea, tanta marihuana me da tanta hambre que, o sea, me engorda.
¿Compras discos por qué te gustan las portadas? ¿Compras discos porque lees reseñas favorables en los medios?
No. Por las portadas se elige a los libros, no a los discos. Y no, jamás he leído la reseña de un disco. ¿Angel Páez filosofando sobre Wilindoro Cacique? No, thanks. Tengo a Marguerite Duras esperándome años en la repisa y me voy a poner a leer a Angel Páez. No hay forma.
¿Qué grupo es too much cuando estás sensible, pero igual lo escuchas?
¿Cómo que “cuando estoy sensible”? Sensible estoy siempre, por favor, me ofende la pregunta. And the winner is: Los Zañartu: “Toda, toda mi ternura, mi esperanza pura, te voy a entregar. Nada, nada de temores, yo de mil amores, te voy a adorar”. ¿Hay idiotez más sublime?
¿Qué canción le dedicarías a la novi@ que te está dejando?
Esa de Bebe que dice: “Malo, malo, malo eres, no se daña a quien se quiere, no…” Qué tal maric@ éste.
¿Qué canción no debería dejar de programarse en una discoteca que se precie de serlo?
¿Cómo es una discoteca que se precie de ser una discoteca? ¿Una discoteca con autoestima? No sé, no entiendo. Pero en mi otra vida, cuando tenía discoteca, solía prohibir la ma-yo-ne-sa, la macarena, el perrito y el meneíto, ahí, ahí, ahí. Supongo que hoy vetaría la culebrítica. Una generación completa de peruanos es hoy testimonio vivo de que esos temitas legaron a la patria una masiva e irreparable hecatombe cerebral.
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