Es el grupo mexicano que más británico suena y el que mayor éxito ha tenido durante esta década en su país. Desde que en 2001 editaran su primer disco, los miembros del grupo Zoé han mostrado que sus pretensiones creativas y sus ambiciones no son minúsculas.
Tras un primer disco (Zoé) de variedad casi esquizofrénica (en el que convivían la onda “madchester”, trip hop, northern soul, rock sicodélico y, en general, casi todo el catálogo del pop británico de los años 90), el quinteto empezó a definir su propia personalidad, sin dejar de rendir cuentas a sus principales influencias.
Rocanlover, lanzado en 2003, fue su primer gran hito. Una canción como “Veneno” pagaba con creces el precio de un disco de sonido más directo y cuajado, desprovisto de adornos efectistas. Sería el último que grabarían para un sello multinacional, antes de pasar a la independiente Noiselab y de obtener en 2005 un inesperado éxito de ventas con el EP The Room, que se prolongaría con el estupendo Memo Rex Commander y el Corazón Atómico de la Vía Láctea.
La confirmación de su impensada (se trata, finalmente, de una banda de indie rock en un país latinoamericano) masividad, se dio con la tremenda convocatoria de su concierto de celebración por sus diez años de existencia. El show fue inmortalizado en el CD / DVD 281107, de idéntico éxito de ventas.
Con el disco Reptilectric, editado el año pasado, el quinteto confirmó que la fama no ha devaluado su propuesta artística. El tema título, y singles melódicos como “Nada” o “Poli”, difundidos incesantemente por los canales musicales de televisión por cable, son solo una muestra de las diversas facetas de la banda. Una de ellas es la de la exploración sónica, desplegada con mayor énfasis en Reptilectric Revisitado; editado hace poco, en el que grandes de diversos países, como Mad Professor, Colder, Sebastien Tellier y Pánico, rehacen sus canciones.
Es en medio de este buen momento creativo y comercial que Zoé visitará Lima. Su esperado concierto, programado para el jueves 10 de diciembre en la discoteca Vocé, de Lince, sirvió de oportuno pretexto para conversar con su guitarrista, Sergio Acosta, y así saber más de ellos.
Entrevista Fidel Gutiérrez
La mayoría de grupos mexicanos que son populares en Perú suelen introducir elementos propios de la música de tu país. Parece que ese no es el caso de Zoé ¿o no hemos reparado en ello aún?
Creo que te refieres a una generación de bandas anterior, donde había más referentes musicales y geográficos de la mexicanidad. Pero en nosotros no hay eso. No es planeado. Partimos de una música que es la que nos sale y nace. Es un rock más universal. Crecimos oyendo mucha más música inglesa que mexicana. Sí escuchamos a Caifanes [Saúl Hernández participó en la canción “Electricidad”, de su primer disco], o a bandas de afuera como Soda Stereo, pero somos parte de una generación que está haciendo música más universal. Hay muchas bandas muy interesantes y en ellas ves lo mismo que te digo: no tienen mexicanismos a la hora de hacer música, y eso es algo que ha enriquecido mucho a la escena nacional, porque se están haciendo cosas muy diversas, que no tienen necesariamente que ver con elementos folclóricos. Pero finalmente somos mexicanos y eso de alguna manera debe expresarse en la música.
¿Conoces algo de la música que se hace en Perú?
A lo mejor he escuchado algo más folclórico, pero de rock no. Algo sé sobre Libido, pero muy poco. Sé quiénes son porque estuvimos en el mismo sello, Sony, pero no los he escuchado.
En el disco Reptilectric vemos una estética que remite a lo maya, y hay canciones de desolación y pesimismo. ¿Algo tiene eso que ver con esos temores a las profecías sobre el “fin del mundo”, y el rollo del año 2012 que tan de moda está?
El nombre del disco apareció cuando León Larregui, el cantante, estaba investigando sobre dragones en internet y salió tal cual. En la gráfica del disco también puedes ver la forma de un dragón, y para la canción que le da título lo primero que tuvimos fue el nombre, antes de la música. Era como una guía abstracta, pero la letra sí se refiere al regreso de Quetzalcóatl. Hasta ahí no más llega la cosa. No tiene que ver con lo del fin del mundo
Me refería a letras como las de como “Neandertal” o “Nada” que transmiten pesimismo, aunque finalmente las letras de ustedes siempre han sido bastante metafóricas ¿no?
Sí. León siempre ha escrito de esa manera y por eso es que sus canciones se prestan a varias interpretaciones. En el caso de “Neandertal”, lo que menciona es a los personajes oscuros que están al mando o encargados de las corporaciones, los gobiernos y de todo lo que rige negativamente al mundo, a la economía y a todo.
Y ya que hablamos de significados. ¿De dónde salió el nombre del grupo?
Lo sacamos de una amiga, la hermana de mi novia. Nos gustó porque era un nombre corto y porque nos gustaba la connotación femenina que tiene.
¿Las letras de las canciones que León hace son lo primero que tienen en cuenta para componer, o se basan más en las armonías y música para ello?
Las letras siempre van al final. Empezamos con una línea melódica y después, en la última etapa, León las trabaja muchísimo. Siempre lleva un cuaderno donde escribe y reescribe las letras. Hace un trabajo muy intenso, te lo puedo asegurar. Hace un trabajo con mucha dedicación. Pero es la línea melódica la que va definiendo la letra.
¿Reconoces alguna influencia concreta en el sonido de tu guitarra? Lo que siento es que buscas ciertas sonoridades sicodélicas.
Entre mis primeras influencias están George Harrison y David Gilmour. En los 90 los que me influenciaron mucho fueron Johnny Marr y Graham Coxon, pero creo que tengo también mucha influencia del dub jamaiquino. Eso está en el diseño de delays y los ecos que lo hago, no solo para la guitarra sino también para los teclados, cuando estamos produciendo.
Zoé ha tenido tres bateristas hasta el momento. ¿Sufren del síndrome Spinal Tap?
No (ríe). Nuestro primer baterista, Beto Cabrera, que inicio la banda con nosotros e hizo los dos primeros álbumes, en un momento de su vida se enamoró de una francesa y se fue a vivir a París. Dejó todo por amor, incluido Zoé. Después nos tardamos en encontrar a un baterista. No queríamos a un invitado, sino a alguien que formara parte de la familia, y tomó tiempo. Y cuando llegó Rodrigo Guardiola, también se tomó su tiempo para decidir si se unía a nosotros. Pero sabíamos que él sí podía ser el quinto integrante. Los que hubo al medio fueron transitorios en realidad.
El inglés Phil Vinall [productor de discos de Placebo y Television Personalities, entre otros grupos británicos] les ha producido casi todos sus discos. Parecería que ya fuera también parte del grupo, ¿no? ¿Cómo lo conocieron?
Los contactamos en la época en que EMI nos “corrió”. Firmamos un primer contrato con ellos pero no llegamos a grabar nada. Nos quedamos sin disquera y decidimos hacer un álbum que un amigo financió. Estando los tracks listos, me preguntaba por qué teníamos que mezclarlo con un ingeniero de acá…
¿No había algún productor mexicanos que los convenciera?
Los que conocíamos eran gente de la vieja escuela, un poco dictatoriales, que no te dejaba opinar. Había grabado demos con algunos. Era un proceso aburrido y hasta represivo. En ese momento retomé los emails de los productores en los que estuvimos pensando cuando EMI nos contrató, y les escribí a varios, entre ellos a Phil, y él nos contestó de muy buena onda, dándole una muy buena lectura a lo que le mandamos. Le dijimos que prácticamente no teníamos dinero, y nos dijo que consiguiéramos lo que pudiéramos y que vayamos a Londres a mezclar con él. Desde allí hay una buena relación, que ya trascendió lo técnico. El tiene una formación técnica e inglesa; muy rigurosa, pero también trabaja con la intuición y el oído. Nos dice “no miren las agujas, sino escuchen”. Se ha vuelto nuestro maestro. Siempre coproducimos y él mezcla.
Parece que tienen buenas relaciones con los británicos. ¿Cómo es que Tim Burgess, de The Charlatans, llegó a cantar en “Corazón Atómico”, de su anterior disco?
En dos oportunidades me invitaron a mezclar en unas fiestas, como DJ, y el mezclaba después de mi. Lo conocí y hubo muy buena onda. Cuando a él le tocaba me dijo que me quedara para conversar e ir poniendo canciones juntos. Después, cuando llegó el momento de grabar el disco, le escribí y le dije para que participara. Aceptó. Lo llevamos desde Los Angeles a El Paso, donde estábamos haciendo el disco. Llegó y se quedó dos días.
¿Fue algo parecido lo que ocurrió con Nick McCarthy, el guitarrista de Franz Ferdinand, que toca en “Nada”, del disco Reptilectric?
Fue también una circunstancia interesante, porque un pintor irlandés cuya esposa es muy amiga de mi mamá me dijo que fuera a comer a su casa para que conociera a alguien cuyo nombre no me quiso decir. Era Nick. Lo conocían porque su novia conocía a este pintor irlandés. Nos caímos bien. Más adelante me invitó al show de su grupo, cuando estuvieron acá; luego él volvió con su mujer de vacaciones al DF y nos vimos. En ese momento teníamos dos shows en el Palacio de los Deportes. Estábamos de gira con Gustavo Cerati y Los Tres, y le dije que tocara con nosotros. Ensayamos e hicimos “Human Space Volt” (de Memo Rex Commander). Fue un lujo, porque es un guitarrista espectacular. Seguimos en contacto. Le escribí para que participara en Reptilectric y toca en “Nada”, y ahora ha hecho su versión de esa canción.
¿Qué versión de Reptilectric Revisitado fue la que te dejó más sorprendido?
¿Qué? ¿Ya consiguieron el disco por allá? [al momento de esta conversación, el disco tenía menos de cinco días en las calles]
Sí. Todavía en copia, pero ya lo tenemos.
¡Qué bueno! Ese fue un proyecto mío. Soy el productor del disco. Todos somos muy melómanos en la banda, pero yo lo soy más, y además tenía muchas ganas de hacer un disco así desde Memorex Commander, pero no hubo la oportunidad. Lo que buscaba más que nada era un disco de reversiones, no de remixes para la pista de baile. Entonces busqué artistas muy específicos para temas muy específicos. Desde el principio ya veía qué artista podría hacer tal tema, más allá de limitarse a sacar un riff convencional… Hay un par que sí pueden servir para bailar, pero hay otros que llegan a ser un cover. Hay muchos que me gustan muchisímo. Te puedo mencionar tres: “Sombras”, que hizo Yamil Recz, que es mi productor favorito en México; “Nada”, de Nick McCarthy, y el de Hello Seahorse! (“Luna”) que es otra banda mexicana.
Me sorprendió encontrar gente de mucho peso participando, como Mad Professor o Colder. ¿Cómo se contactaron con ellos?
Bueno, a Mad Professor lo admiro desde hace muchísimos años. Lo conocí en el disco que hizo para Massive Attack, No Protection, que es precisamente un referente, porque discos como ese me dieron la idea de hacer un disco reinterpretado. A él lo conseguí a través de la disquera, y a Colder a través de Damián Romero, un amigo que es coproductor del disco, y que es DJ y promotor de shows en México. Él ha traído al DF a gente muy interesante, como Colder, Schneider TM o Pánico. Me asocié con él y lo invité porque tenía contacto con ellos.
Varias de estas reversiones enfatizan los elementos electrónicos que tiene la música de Zoé y que en las versiones originales aparecen más como arreglos que como elementos predominantes. Como guitarrista, ¿cómo te llevas con la electrónica?
Desde hace un tiempo a todos nos interesó la música electrónica, pero más cuando empezamos a conocer a bandas como Massive Attack, Portishead o los Chemical Brothers, que de alguna manera asociaban los elementos y recursos electrónicos al rock. Para mí los Chemical Brothers definitivamente es una banda que más tiene que ver con el rock que con la electrónica de rave, que a mí no me gusta para nada. No me agrada lo que hacen famosos como Paul Van Dyke. Esa onda psychedelic trance no me interesa para nada. Me interesa la electrónica más propositiva; más ligada a la canción o al lado pop, como Schneider TM, por ejemplo.
¿Qué pueden esperar sus seguidores de su show en Lima?
Además de nuestras canciones, tenemos un trabajo visual bastante interesante y elaborado, que es hecho por Gabo Cruz Riva, quien dirigió 281107, nuestro DVD en vivo, junto a Rodrigo Guardiola. Pero no estoy seguro que vaya a ir con nosotros esta vez, porque como es una primera visita, a lo mejor no alcanza el dinero como para llevar a todo el staff… Yo espero que sí lo podamos llevar porque todo ese trabajo complementa muy bien al show. Tenemos una gran emoción e ilusión de por fin ir a tocar a Perú. Visitar otros países y que los discos se editen afuera es algo que nos ha costado mucho lograr. Lo hemos tomado muy en serio, y es algo a lo que le vamos a dedicar mucho el año que entra. Es importante ir y volver a ir, porque Zoé es una banda que en México conquistó a la gente con sus shows en vivo.



algo bueno:
1.este Sergio (autodenominado “memory man”) se ve bastante movido en cuanto a amistades y contribuciones.
2.sí, los visuales están muy buenos.
algo malo:
1.zoé la verdad es que nunca ha sido aceptado o “tragado” por los europeos (que ya han visto muchas cosas así) ni por los gringos (que no entienden un carajo de las letras “universales”) y no creo que eso suceda en un futuro.
2.tocan como 5 veces al año en mi ciudad (chihuahua) sobre todo en fiestas gratis de cerveza light, es decir se ve más gente yendo a embriagarse que a ver el show.
3.león saca los títulos de sus discos del google.
saludos revista69! que rapidamente se ha convertido en una gran referencia en cuanto a música y uno de mis blogs favoritos.
Verdad universal: No hay mejor enemigo para un latino que un compatriota.
Buen disco los de Zoe y Sr. Amable.
El guitarrista de Zoé tendrá buenos contactos y estará en todas, pero eso de sorprenderse porque Fidel ya tuviera una copia del Reptilectric Revisitado: bienvenido al tiempo universal de las descargas, cuate.
Cuál grandeza?
Te volviste loco?
Por cierto, ya que estamos, y sí ya sé que es otro post pero qué-chu, me cae muy mal Asia Argento, no me gustan sus películas (ni cuando actúa), me parece posera y seudo loca, pero no puedo negar que en el video que subieron hace poco está muy buena. Será que le queda mejor el perfil bajo.
May,
D.
A pesar del desvarío, sigo creyendo en ti. Nada que decir sobre Zoé?
Ah, ya te entendí. Tú quieres que diga cosas feas de los chicos de Zoé para tu entretenimiento, porque crees que es gracioso, para que te rías y te sonrías, eh? Pues, no. Qué cosa, basta ya de maldad! Antes hubiera dicho que la voz del cantante me hace acordar a Juanes cuando no canta cumbia, pero ya-no-ya. Además no sería justo porque no sé nada de Zoé y seguro que, después de escucharlos 27 veces, diré que son estupendos… Y, con esto, mi querido y anónimo creyente, me despido. Ya no me jales la lengua. Bye.
Si no es molestia, estimado Sergio, podrías pasarme aunque sea una hoja de tu lista de contactos. Yo también quiero tocar en eventos auspiciados por las cerveceras ligth de mi ciudad.