Quizás muchos estábamos interesados en ver a Franz Ferdinand, en saber si en una actuación sorpresa el Mozz cedería al clamor popular y The Smiths volverían a los escenarios, en chequear la performance de M.I.A. o sumergirnos en la nostalgia de escuchar el zumbido adictivo, al menos online, de MBV… Sí, todo eso que suena a fantasía pura puede ser posible en un festival como Coachella. Paraíso para el melómano que la semana pasada remeció California, y una demostración de ese celestial panorama lo da Joss Stone, contundentes argumentos para comenzar ahorrar para la edición del próximo año.




Que abusiva (seguro tendría calor). Y yo justo preguntando si Miss Stone era aficionada al crowd surfing.
La señorita Stone no entra como chica 69?
Exigimos el top 69 de estas chicas a fin de año!
Dos palabras: qué rica.
PAJEROS .
Todo un lector pasivo.