La izquierda nunca ha sabido tan deliciosamente a caviar como con Carla Bruni. La ex supermodelo se enfrentó hace poco a su consorte al oponerse a un proyecto de ley propuesto por el gobierno francés que exigía una prueba de ADN a los familiares de los inmigrantes residentes en ese país que desearan reunirse con ellos. Ahora que ya sabemos quién duerme de qué lado de la cama en la pareja presidencial, queda demostrado que la unión con Sarkozy era, como lo sospechábamos, un contrasentido, y que el amor también puede ser políticamente ciego.
Pero la Bruni no es sólo una cara bonita que se define a sí misma, con una gracia que desarma, como “epidérmicamente de izquierda”. Y es que al tiempo que alterna sin problemas sus labores como la primera dama más chic del mundo con su exitosa carrera como cantante y compositora, desarrolla una activa participación en la lucha mundial contra el sida, además de estar al frente de una fundación que promueve el acceso a la cultura y la educación. También lava, plancha y cocina. ¿No es suficiente? Bueno, también dibuja! Sobre todo retratos, de mandatarios, modistos y músicos (como los que mostramos a continuación), los cuales exhibe en la galería virtual de su, faltaba más, precioso y multifacético sitio web.
Es oficial: Carla Bruni es la mujer perfecta.


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