
Un puñado de canciones hechas artesanalmente para no extrañar tanto a casa comenzaron a aparecer en la blogósfera. Francois Peglau desde la virtualidad y pacientemente fue asociando ingeniosamente piezas mínimas: filtros caseros que paseaban libremente por las colinas inglesas y remitían al hogar, superhéroes y serie B que cruzaban incansablemente el Atlántico, instrumentos delicados y frecuencias radiales casi olvidadas. Sueños, nostalgia, y un vinilo se habrá vuelto un archivo comprimido listo para descargar. El tiempo de los Fuckin ha concluido, y Francois aprovecha para hablarnos de ukeleles embriagados de roots, voces sesenteras desengañadas de escenas musicales glorificadas y de terapias sonoras para soportar la rutina. A partir de este momento, Londres, México y Lima están a la distancia de un clic.
¿Qué beneficios te ha dado la plataforma virtual? ¿Consideras que los blogs musicales benefician a la producción musical?
La plataforma virtual te permite llegar a todos los rincones del globo, sin la necesidad de intermediarios. Sin embargo, tampoco es la panacea. Uno tiene que ir haciendo poco a poco una presencia virtual. Y ahí es donde empiezan a tallar los blogs musicales. Los blogs tienen una audiencia específica que quieren conocer música nueva, y ese es el público objetivo de cualquier artista independiente.
De hecho tarda acceder a ellos. Yo tuve suerte con los blogs de Latinoamérica por mi pasado con los Fuckin Sombreros, pero con los americanos y europeos ha sido un trabajo más duro y recién está rindiendo frutos. Por ejemplo, hace unos meses de la nada el blog de música global de MTV (MTV Iggy) hizo una nota sobre mi música bien bacán, y eso me ha atraído muchos oyentes de todas partes del mundo.
Por ejemplo, justo hace unos días me escribió una persona que edita un blog en Australia y que le había mandado mis cosas hace 6 meses. Me contó que con toda la música que recibe recién había podido escuchar mis canciones y que le encantaba y que iba hacer un post sobre mí. ¡6 meses después de mandarle un e-mail! Por eso, en esta vaina uno tiene que tener piel dura y bastante paciencia, y tener en claro por qué uno hace lo que hace.
¿El formato del single (en el sentido de trabajar canción por canción) y la estética lo-fi fue una elección o una obligación de las circunstancias?
Un poco de los dos. Con el tema del formato single, cuando vine a Inglaterra corté por lo sano y deseché un montón de canciones que tenia guardadas porque ya no tenían sentido para mí. Lo que implicó un poco comenzar de cero y buscar un sonido, empezar a aprender cómo utilizar los programas de grabación (que todavía no domino, la verdad). Entonces agarré un método de trabajo de componer una canción, grabarla, hacerle un video y luego ir por otra canción. Me pareció más bonito trabajar de ese modo, ya que así uno le presta más atención a cada canción, le otorga su propio tiempo.
El formato lo-fi siempre me ha gustado. Es una reacción a la sobreproducción que se da en el mercado musical actual. Tiene calidez y para mí es un género simple y poco pretencioso.
¿Distingues algún eje o concepto que vincule a las canciones de esta etapa inglesa o se trata solo de temas sueltos que deben apreciarse independientemente?
Yo lo puedo ver, pero creo que es algo muy personal. Mucha gente conecta solo con algunas canciones y otros con todo. Personalmente creo que estas canciones reflejan lo que he vivido desde que me fui del Perú y mis rollos personales de siempre.
La idea del sencillo en sí es que lo veas como lo que es, es decir solo una canción, no parte de un gran todo. Si te gusta, vas por más, si no continúas tu camino.
De hecho que cada canción es una pequeña fotografía de un momento determinado. Por ejemplo, mi última canción, “Everybody Loves Me”, me encuentra en un estado cínico, ja ja ja…
Francois Peglau “Everybody Loves Me”
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Incorporas arreglos de cuerdas e instrumentos como el ukelele en algunas de tus canciones, además de texturas electrónicas. ¿Simples coqueteos o te interesa seguir abordando esa diversidad sonora en el futuro?
A mí me gusta trabajar con canciones y no con géneros musicales. Si a la canción le va un ukelele, le metemos el ukelele. Eso no quiere decir que todas las canciones que haga van a tener ukelele sino que esa canción, a mí parecer funciona mejor con un ukelele. Lo mismo te podría decir de la electrónica o de meter un violín o una conga por algún lado. Son posibilidades al servicio de la canción y no al revés. Y si bien muchos pueden verlo como muy ecléctico, a mí eso es lo que interesa hacer ahora. No quiero estar estancado en un género determinado.
Justo ahora estaba pensando en hacer una canción tipo pop italiano de los 70. Bien kitsch. No sé si esa idea va a llegar a algo, pero ahora suena interesante.
¿Sientes más libertad creativa al momento de componer y producir la música o en el momento de grabar los videos?
Creo que ahora tengo libertad para las dos cosas ya que realmente no le rindo cuentas a nadie. Las únicas limitaciones que existen son las económicas y de tiempo. Yo no tengo presupuesto para grabar una orquesta o hacer un video con animación digital o con efectos especiales. Pero soy fiel creyente que las limitaciones juegan a tu favor y no en tu contra. Cuando no te lo dan todo, uno busca formas para lograr su objetivo, y transmitir lo que quiere. Las limitaciones son las mejores aliadas de la creatividad.
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