- Vamos a jugar a ser minimalistas, ok?
- Si tú quieres. Está bien. A veces blanco, otras lo veo todo en negro.
- Me encantan los ochenta. ¿Has visto mi Mac?
- Está en el otro cuarto. Junto a la cama que incendiamos ayer.
- ¿Sabías que si no hubiera sido por la industria pornográfica el VHS no se hubiera impuesto al Betamax?
- … ¿Has visto a nuestro mono?


¿quién empieza ese diálogo? ¿el chico? ¿la chica?
(¿el mono?)
A ver como el hombre propone y la mujer dispone, digamos que podría ser el hombre quien inicia el diálogo.
Ahora, por cuestión de veleidad e inconsistencia, aquello de los ochenta y la Mac, dudaría y diría que el contrapunto lo inicia ella.
El mono fue un espectador silencioso de este melodrama postpunk.
Elemental mi querida enana, la lógica apuntaría primero al mono, por aquello de la evolución de las especies, sin embargo, siguiendo a Hume, la inter-temporalidad de las referencias son simples circunvoluciones de la realidad vista desde un meta contexto (o sea del futuro pe); por ello, debemos concluir que cualquier interpretación es válida, porque en un escenario pasado los hechos ya no interesan. E ahi la verdad del tallarín.